Los guantes médicos, o también denominados guantes sanitarios, son una prenda de protección básica, que establece una barrera que evita el riesgo de contagios, infecciones, y contaminación.
Su uso reduce la posibilidad de que los microorganismos presentes en las manos del personal sanitario sean transmitidos a los pacientes durante el transcurso de sus tratamientos o intervenciones. Pero no solo suponen una barrera de protección hacía el paciente sino que protegen también a los especialistas como advierte el Dr. Luis Mazón Cudrado, Coordinador del servicio de prevención del Hospital Universitario de Fuenlabrada, en Madrid el guante “debe constituir una barrera biológica eficaz y necesariamente bidireccional entre paciente y personal sanitario.”
Los guantes médicos, incluyen una amplia gama de modelos y materiales adecuados a cada tarea y las necesidades de cada procedimientos. Existen guantes médicos de diversas composiciones, desde materiales naturales como el látex, hasta materiales sintéticos como el PVC o el nitrilo. Dentro de está clasificación también se distingue entre los que vienen empolvados o sin polvo y entre los que son estériles o no. Es importante elegir los guantes adecuados para cada caso.
En cualquier caso, los guantes médicos, deben usarse especialmente en las circunstancias en las que haya una exposición directa al contacto con fluidos corporales, al manipular objetos o materiales que puedan estar expuestos a la contaminación y siempre que se realicen prácticas invasivas que impliquen la penetración quirúrgica a tejidos, cavidades u órganos.
El uso de los guantes médicos, asegura una mayor protección para a salud tanto del personal sanitario como de los pacientes, y disminuye enormemente el riesgo de contaminación, proporcionando una barrera eficaz frente a los microorganismos o agentes infecciosos.
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Las batas quirúrgicas tienen el objetivo de crear una barrera de doble protección entre cirujano y paciente y viceversa, evitando los riegos de contaminación.
Suelen estar fabricadas de algodón de lata calidad, con puños elásticos para mejor ajuste de los guantes sin que quede superficie corporal al descubierto. También incorporan un peto delantera para mayor protección creando una capa de doble grosor y son abiertas por el dorso con tiras que se anudan para un ajustado perfecto.
Son un elemento clave en la protección y seguridad personal en el ámbito quirúrgico, que obliga a que su fabricación cumpla con estipulados requisitos, que incluyen la detallada evaluación de su resistencia a la penetración microbiana, el desprendimiento de pelusas, las resistencia a la penetración de líquidos, a la rotura y a la tracción tanto en húmedo como en seco. Es muy importante que los productos y procesos de fabricación se diseñen eliminando cualquier riesgo de infección para sus usuarios.
Para una máxima eficacia frente a la protección contra la contaminación de cualquier tipo, en las intervenciones quirúrgicas, se debe conocer bien el proceso de colocación de la bata quirúrgica. Lo habitual es que la bata sea colocada con la ayuda de un auxiliar para mayor comodidad, teniendo en cuenta que debe sostenerse verticalmente sin entrar en contacto con ningún otro elemento y ser colocada en un área libre de espacio. También se recomienda que los brazos se introduzcan en las mangas simultáneamente.
Como vemos, la bata quirúrgica y su utilización deben responden a cuidadosos protocolos de fabricación, diseño y colocación. En cuanto a su morfología y adaptabilidad, según la especialista Elsa de La Corte, que realizó un estudio clínico para la Universidad Central de Venezuela, “La bata ideal es aquella elaborada con material impermeable o de algodón poliéster, de manga larga, con puños elásticos, cuello redondeado y de corte alto, sin bolsillos, ni pliegues, ni dobleces que permitan la retención de material contaminado; debe abarcar hasta el tercio medio de la pierna”.
El uso de las batas quirúrgicas es obligado en cualquier entorno quirúrgico pro su función como barrera de protección antiséptica de entre el personal especializado, el paciente y el entorno de la intervención.
Hoy en día, todo el mundo asocia la bata blanca con el médico, enfermera u hospital, porque su uso está generalizado en el campo de la medicina, y se ha convertido en un símbolo de esta practico. Incluso los farmacéuticos utilizan la bata blanca como su uniforme habitual.
¿Porque y de donde viene el uso de la bata blanca de médico?
Hay varios estudios que han indagado en la historia y el significado del uso de la bata blanca en el campo de la medicina. De sus resultados comunes, y de la lógica, se extrae como principal conclusión que la elección del color blanco viene dada por el significado que este color transmite. El blanco es normalmente asociado con las cosas puras, la bondad y la vida, siendo el principal opuesto del color negro que simboliza el luto y la muerte.
El uso de la bata blanca de médico tiene también un efecto inconsciente sobre los pacientes, trasmitiéndoles confianza y rigurosidad. Como explican un grupo de profesores de la Universidad de Granada, en un artículo que analiza él carácter simbólico de esta peculiar vestimenta, “La bata blanca, con sus significados de protección bilateral, pureza, bondad y signo de virginidad, fue diseñada especialmente para esta tarea”
La bata de médico se utiliza desde hace más de 100 años, desde principios del siglo XIX, a finales de siglo su uso se extendió al quirófano, laboratorios y otros ámbitos médicos.Sin embargo a lo largo de los años a ido sufriendo modificaciones en ciertos sectores. De echo la bata de médico de color blanco ha sido sustituida por otros colores como el verde o al azul en el campo de la cirugía, por motivos prácticos derivados de las nuevas tecnologías que se han implantado, como en el mismo artículo anteriormente citado se expone, este cambio de colores tiene la función de “evitar reflejos desagradables sobre los trajes blancos usados por el uso de potentes luces blancas.”
De todas maneras la bata de médico blanca, sigue siendo un símbolo inequívoco de la profesión y del ámbito de la medicina, infundiendo una sensación de seriedad, rigurosidad y vitalidad hacia a aquellos profesionales que la visten.
Una parte importante de la indumentaria médica y hospitalaria es el uso de la bata, ya sea reutilizable o desechable, para evitar la contaminación, y prevenir contagios, infecciones, propagación de virus y contacto con salpicaduras de fluidos.
Las batas desechables son las más utilizadas sobretodo en tareas quirúrgicas y en procesos que tengan riesgo de infección o contagio. Uno de los materiales más utilizados para la fabricación de batas desechables, es prolipoleno. El prolipopileno, es un termoplástico, que ofrece buena resistencia química y a la humedad, además de tener una alta resistencia al calor sin deformarse fácilmente.
Ya sea de varios usos o desechable, la bata debe cubrir por completo el uniforme , llegando como mínimo a caer hasta debajo de las rodillas, y su superficie frontal debe ser totalmente lisa para evitar que pueda engancharse con instrumentos u otros elementos.
Las batas desechables se utilizan sobretodo en casos de riesgo de contaminación, como recientemente en los casos de gripe A, como explica el Dr. Jesús Rodríguez Baño, presidente de la Sociedad Andaluza de Enfermedades Infecciosas , en relación a la gripe A, “ Los pacientes que requieran ingreso hospitalario deben permanecer en una habitación individual, y los sanitarios que les atiendan deben seguir las precauciones estándar (es fundamental la higiene de manos antes y después de cada contacto con el paciente o las superficies que le rodean) y además, las de contacto y gotas (uso de mascarilla quirúrgica, bata desechable y guantes no estériles, que deben retirarse al salir de la habitación).”
En general, las batas desechables deben usarse en todos aquellos casos en que exista peligro de contaminación del uniforme. Se debe utilizar una bata diferente con cada enfermo, no se debe vestir fuera del lugar concreto donde ha sido utilizada y debe ser correctamente desechada en el contenedor que le corresponda.
Los guantes de vinilo, son la mejor alternativa para aquellas personas que presentan alergias a las proteínas del látex, ofreciendo una buena protección y resistencia.
El vinilo es un material sintético, más conocido como PVC, que ofrece ciertas cualidades adecuadas para su uso en indumentaria médica, como pueden ser los guantes. Los guantes de vinilo son altamente resistentes presentan una elevada resistencia a la abrasión y al impacto.
Su uso está altamente extendido en hospitales y centros de salud como guantes de examen y para realizar exploraciones de pacientes. Son recomendables en tareas como extracciones de muestras biológicas y analíticas, en la limpieza y manipulación de instrumental contaminado y no contaminado y en los trabajos de laboratorio.
Sin embargo, no son recomendables para manejar aldehídos, cetonas, hidrocarburos aromáticos, compuestos halogenados, ni nitrocompuestos. Como explica Gruendemann Mangum, en su libro ‘Prevención de la infección en áreas quirúrgicas’ , “ El vinilo es apropiado como barrera para procedimientos no rigurosos, de bajo riesgo y corta duración.”
Por otro lado, si resultan muy efectivos como barrera de protección frente a riesgos biológicos ya que evitan la penetración de microorganismos. Pero su mayor ventaja, es que al ser sintéticos, evitan los problemas de alergias de la piel, que otros materiales como el látex pueden provocar. En el mismo libro citado anteriormente, el especialista Gruendemann Mangum, afirma que “Los guantes fabricados con materiales como el nitrilo, el vinilo y el cloropreno o una combinación de estos materiales son una alternativa a los de latex”
Los guantes de vinilo, deben ser utilizados cuando sus cualidades sean apropiadas para la tarea a realizar, siendo siempre una barrera protectora frente a agentes externos, especialmente biológicos, y siendo además antialergénicos y de gran resistencia.
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